"Es muy fácil comprender mis palabras, y muy fácil ponerlas en práctica. Mas nadie en la tierra consigue comprenderlas, ni nadie sabe aplicarlas". Lao Tse, Tao Te King, LXX.
Agustín pide palabras y éstas piden disculpas de antemano excusándose en su incapacidad de transmitir en breves líneas tan largo viaje… Luego de recorrer el desierto la aridez la encuentro en el lenguaje incapaz de expresar el gran caudal de emociones que esa travesía produjo en mí. Valga la ironía! En el desierto uno sólo encuentra vida…
Fue un largo viaje el que llevamos a cabo. Adentrarse en los recovecos del alma no requiere espacio ni tiempo determinado como condición sine quanon. Pero a veces el destino juega sus cartas permitiendo que lugar y tiempo confluyan brindando un resultado casi mágico…
Al dejar la ruta para emprender camino sobre guadales un paisaje contradictorio nos acompañó en el andar. Seco, polvoroso, infinito, atemporal, matizado con nubes blancas muy nítidas que espolvorean el azul del cielo, vientos cargados de vitalidad donde los pájaros dan muestras fehacientes de libertad. Una aridez que parece reunir las condiciones para que broten del alma mil sensaciones… Donde los atardeceres dejan a uno absorto frente a tan gran espectáculo. Es como si todos nuestros sentidos quedaran mágicamente atraídos por la puesta de ese Sol que al comenzar su partida hace más fuerte su presencia coloreando el cielo de mil tonos rojizos, cobrizos y violáceos; aquel Sol que tras finalizar un día de labor se despide majestuosamente dejándonos con ganas de que al día siguiente regrese y nos vuelva a deleitar. Gran antesala del espectáculo que la noche nos viene a brindar a continuación con sus mil estrellas que uno siente alcanzar, con sus estrellas fugaces que sueños y deseos nos vienen a recordar. ..
Y si el paisaje nos transporta a otra dimensión, las sonrisas de los chicos nos inician en un viaje por el tiempo en el cual recobramos la niñez. Territorio donde la capacidad de asombro es infinita y las sonrisas son prueba irrefutable de la invalidez del “causa-efecto”; salvo que las causas sean infinitas y continuas…salvo que el efecto sea el que contiene dichas cualidades. Las sonrisas son constantes sin saber a ciencia cierta el motivo que las lleva a reproducirse, son contagiosas a tal punto que uno logra despojarse de las inquietudes y se rinde ante tan poderoso adversario. Armas que desarman con su tiro certero al alma…
Cada escuelita visitada fue una clase magistral de felicidad. Miradas transparentes llenas de amor, entusiasmo y esperanza conjugadas con ilusiones, fantasías y temores propios de la niñez. Abrazos y caricias sasonados con pegotes, juguete va, “muchas gracias” viene, beso fuerte en el cachete y un sacudón al corazón que estremece. Algún que otro grande dando vueltas por allí, con dolores y manos cansadas curtidas por la sequía, pero estoicos como el algarrobo con sus raíces henchidas de buena voluntad. Esos grandes que por y para los chicos se transforman en grandiosos. Un afiche que colgaba en la pared de una de las escuelitas me viene a la memoria y decía lo siguiente: “la educación es el vestido de gala para la fiesta de la vida”. Cierto orgullo uno experimenta al ver esos “sastres” en plena labor…
Amanece con frío ya que el sol apenas se asoma para entibiar la mañana. Desayuno calentito y después a izar la bandera que custodia la entrada de la escuelita del Retamo. Cuatro chicos pasan al frente para acompañar su ascenso por el mástil hasta flamear en lo alto, los demás formamos filas para recitar su oración. Allí le encuentro un nuevo sentido al “símbolo de la unión y de la fuerza”… Será que la patria se siente distinta cuando uno recorre sus entrañas? Será que allí la simbología toma cuerpo y forma? No lo sé, pero al escuchar a chicos y grandes del Retamo junto a quienes los visitamos recitar al unísono la oración a la bandera “la unión y la fuerza” me rozaron la piel. Tal vez fue el símbolo, tal vez en ese instante dejó de serlo y se hizo corpóreo…
Despedida y nuevo andar, tres clases más debemos tomar. Unas cuantas bocanadas más de ternura, inocencia, asombro y amor me dispongo a disfrutar. La Josefa es la última escuela a visitar. Con la complicidad de guadales y motores se retrasa la partida, razón por la cual me despido presenciando otro majestuoso atardecer.
Bien entrada la noche, ya en casa y a punto de dormir, esa niña que la añoranza trajo como compañera durante dos largos días me recuerda las palabras de Antoine de Saint- Exupery que lo sintetizan todo y por ello he de citar:
“… -El desierto es bello- agregó.
Es verdad. Siempre he amado el desierto. Puede uno sentarse sobre un médano de arena. No se ve nada. No se oye nada. Y sin embargo, algo resplandece en el silencio…
-Lo que embellece al desierto-dijo el principito- es que esconde un pozo en cualquier parte…
…He aquí mi secreto. Es muy simple: no se ve bien sino con el corazón. Lo esencial es invisible a los ojos.
-Lo esencial es invisible a los ojos-repitió el principito, a fin de acordarse…”
Bajo este título compartiré los relatos que me han hecho llegar algunas de las personas con las que compartimos el viaje. La consigna, como siempre, es hablar de lo que a uno le ha llegado al corazón, de la experiencia, de las vivencias Copio el relato que me hizo llegar Lucía de Cara, con cuyas manos cuento hace unos meses:
“Apenas salimos ya quería llegar conocerlos jugar con ellos, tenia mucha intriga. Cuando llegamos la pasé muy bien me atendieron de la mejor manera en cada una de las escuelitas… compartí momentos muy lindos. Todos querían jugar con nosotros preguntarte cosas saber. Lo que rescato mucho es cuando le entregábamos los juguetes las caritas una emoción, súper contentos y se iban directamente a estrenar sus juguetitos, me encanto poder ayudar con algo y sacarles una sonrisa. Me contaron experiencias de cada uno de ellos los que les gusta hacer los fui conociendo a casi todos chicos la verdad muy dados, cariñosos. Personitas imposibles de olvidar. =)
Trate de ayudarlos con algunos consejos cuando me preguntaban, la verdad que tenían muchas inquietudes y hasta aprendí mucho de ellos.
Lo que me gusto mucho que a cada uno de los que les preguntaba me comentaba que estaba muy cómodo en donde esta a pesar de extrañar a su familia pero sabían que ahí podían hacer algo más, estudiar, educarse, hacer amigos y desde allí dentro ayudar a su familia chicos la verdad muy concientes de la verdad que se vive.
Y otra cosa q me gusto muchísimo es la transparencia de cada uno de ellos, la confianza que depositaban en uno y es tan agradable poder decir más que nada sentir que estas ayudando con solo una sonrisa y escuchando, sentirte tan cómodo y ponerte en el lugar de ellos.
Gracias por todo agustin muy bien la pase sin palabras
Gracias al grupo vivencias.
simplemente gracias por esta oportunidad de conocer a los chicos de la valle
Una vez más estamos de vuelta. Una vez más traemos con nosotros tantas cosas.
Todo cambia. Cierto y a la vez hermoso es ver como la perspectiva constituye de formas tan diversas la realidad.
Busco los mismos lugares. Lugares comunes podría decir, pero solo íntimamente comunes. El mismo algarrobo, la misma caminata, los mismos abrazos, las mismas estrellas. Y miro, desde adentro, como todo se mueve a mi alrededor.
Hoy ya no corro ni juego tanto. Mi energía está más reposada. Salgo solo cuando es necesario, cuando la cacería se muestra propicia.
He aprendido a sanar desde el cuerpo. Se que la palabra sanar es un tanto pretensiosa. Pero hablo de lo que siento, hablo de la línea que crece en ambos sentidos, de la experiencia del servicio, del que se sana sanando. Las palabras han sido relegadas casi por completo al ámbito de lo abstracto. Elijo entonces el abrazo, la mano tendida, el cariño, la mirada. Y aprendo lo que el lenguaje difícilmente sea capaz de expresar.
Hay un abrazo entre todos que es el que siempre busco. Eli se llama esta niña. La primera vez sentí en ella una fuerza extraña, inusualmente poderosa. Luego me contó el maestro que cuando era bebe, fue operada de un tumor en el cerebro. Hoy se la ve sana, radiante, y no hay más rastros en ella de su enfermedad que la fuerza con que se aferra a la vida.
Qiuen se atreverá a decir que esto no es amor, puro y simple, por la naturaleza?
Mañana empezamos con los festejos del día del niño. Durante la mañana en la comunidad del Algarrobal, a la siesta en la Villa Maristas con brazos Abiertos.
A la mañana salimos a las 9:30 del Hotel Belgrano (Belgrano 965 – Ciudad) con la gente de Vivencias y vamos al Algarrobal. Esta vez solo a jugar, porque me han prohibido que llevemos cosas, dice la maestra que sino los niños se ponen a espiar y no se concentran en las actividades que les tienen preparadas!
Luego a las 13 nos juntamos en la Villa Maristas con los niños de Brazos Abiertos. A las 14 esperamos unos payasos que han tenido la bondad de ofrecerse para venir a compartir la tarde.
Si todo sale bien será un lindo día, con posibilidades abiertas de trabajar en los tan olvidados caminos del corazón.
Los que quieran sumarse están invitados. Si no hemos hablado antes, por favor confirmar su asistencia en un comentario o comunicarse con nosotros por aquí.
Hace unas semanas fuimos con los chicos de pescar un sábado a la Villa. Después en la clase, sacamos conclusiones de la experiencia. La consigna era que cada uno contara lo que verdaderamente había sentido, los pequeños secretos que se había dejado robar la tarde. Convencido de que la música está en el aire, de que la experiencia es por demás elocuente, de que la información que puede llegar un día a salvarnos está cifrada en nuestras células, comparto las conclusiones con ustedes, así como salieron:
Ayudar nos hace bien.
Hay mas personas buenas en el mundo de las que uno cree.
El servicio nos sana.
Trabajar en red no solo es mejor, sino que además necesario.
Vale más el corazón que la inteligencia (y a esta además la aprueba, textual, el maestro Confucio).
Hacer reír hace bien.
Lo que menos me gustaba es lo que más me gustó. Para aprender algo nuevo tenemos que abrir nuestras mentes.
Todo es cuestión de animarse a dejarse caer por el tobogán
Ayer hemos definido la fecha junto con el maestro de la escuela del Retamo, en donde nos quedaremos a dormir. El viaje será durante los días 22 y 23 de Agosto. Además este año hemos decidido agregar otra fecha, el día 16 de Agosto, en la que visitaremos a las escuelas de San José, Retiro y Cavadito.
Por tanto, este año intentaremos un día del niño doble, lo que significará que tendremos que duplicar nuestros esfuerzos para conseguir las donaciones.
En concreto lo que se necesita es:
Juguetes nuevos o usados
Zapatillas nuevas o dinero para comprarlas
Golosinas
Voluntarios
Con respecto a las zapatillas normalmente las compramos en una fábrica que nos hace buen precio, entre $15 y $20 el par, dependiendo del talle.
Esperamos como en otros años la colaboración de distintas empresas y de los colegios Maristas y Norbridge. Probablemente en esta oportunidad se sumen a nuestros esfuerzos el colegio ICEI y algunos voluntarios extranjeros.
Esta semana hemos recibido a Morgane Baladron (nuestra primer voluntaria francesa), quien movida por el deseo crecer en los misterios del servicio, nos encontró gracias a los prodigios de la técnica contemporánea.
Empezó a trabajar en brazos abiertos y ya nuestras primeras conversaciones hacen eco de lo que tanto decimos. Al llegar tenía miedo, no sabía si sería capaz de tratar con los niños. Le dije que no se preocupara, que ellos harían bien su trabajo.
Morgane viene a servir y, realizando una vez más la paradoja, hoy mismo me dijo que “es mucho lo que en estos días ha recibido de los que no tienen nada”. Dice que le gusta la Argentina, que encuentra en las personas esa apertura hacia los otros que tanto cuesta encontrar en la vieja Europa. Piensa que tal vez sea la necesidad la que nos conmina al trabajo en la conciencia colectiva, al reconocimiento del otro, ya sea como persona o como planeta. Sin embargo tal vez haya algo más, algo sutil, invisible. Tal vez solo la pobreza no sea suficiente.
Hoy cuando me iba del hogar y dejaba a Morgane para que ayude con el cuidado de los niños, se me acercó Ana (una niña de 15 años) y me dijo al oído: “no te preocupes Agus, andá tranquilo que nosotros nos encargamos de ella, la vamos a cuidar bien mientras no estés.” Y yo sonrío cada vez que así me guiña me el gran espíritu.
Ya estamos iniciando los preparativos para los festejos del día del niño en las escuelas albergues del desierto de Lavalle. Como otros años intentaremos llevar juguetes y zapatillas para los más de 350 niños de las comunidades Huarpes que se encentran entre el Encón y las Catitas.
Este viaje, organizado por la Fundación Vivencias Argentinas, se enmarca dentro de la experiencia de un viaje de servicio. Las tareas comienzan con la recolección de juguetes en distintas escuelas y barrios, luego se seleccionan y ordenan para que al llegar a las escuelas sea más fácil entregarlos.
Lavalle - Día del niño 2008 - Vivencias
También nos encargamos de buscar donaciones de caramelos, chocolates, chupetines… y todo lo que se necesite para un buen día del niño.
Por último solicitamos donaciones en dinero a distintas empresas con el objetivo de comprar zapatillas para todos los niños. Ya nos estamos comunicando con los directores de las escuelas a fin de que hagan un relevamiento de números y talles.
La fecha está prácticamente definida y será durante los días 21 y 22 de agosto. Mañana recibiremos la confirmación definitiva. Algunos fines de semana los alumnos están en las escuelas porque su régimen es de 9 días albergados por 5 de descanso. Visitamos 7 escuelas albergues, dormimos en bolsas de dormir en un aula de la escuela del Retamo y recorremos unos 500 km.
Como siempre todo tipo de voluntarios serán bienvenidos y cualquier ayuda que pueda darse será de gran utilidad.
Argentina Service Trips (AST) es una organización cuyo objetivo fundamental es trabajar en el rumbo de un cambio de conciencia global.
En estos tiempos donde la crisis se muestra tan acuciante, en donde tanto se ha perdido, hemos pensado que ya casi no queda tiempo para hablar, que solo la experiencia concreta del servicio, que solo el contacto directo con la naturaleza y con las comunidades holísticas (aquellas que han vivido por cientos de años en armonía con los otros y con el entorno) podrá encender nuestra conciencia a la vez que nuestros corazones.
Así es como AST propone un espacio concreto de trabajo, aprovechando en su estructura los conocimientos de los dos mundos. Hunde sus raíces en las formas del occidente, pero busca sanar, andar por los caminos del corazón.
Actualmente AST tiene dos proyectos. El primero de ellos consiste en buscar voluntarios para que trabajen realizando actividades de servicio social en Brazos Abiertos, el Algarrobal, la Fundación Vivencias Argentinas y en Madre Tierra, en función de las posibilidades y de las afinidades de cada voluntario.
El segundo consiste en realizar viajes a las comunidades Huarpes del desierto de Lavalle. En estos viajes, de uno o varios días, se podrá trabajar como voluntario en las escuelas rurales y compartir las tareas cotidianas junto a la gente del campo. Buscamos el desierto, la noche pletórica de estrellas, la tensión de nuestros músculos bajo el peso de la leña, el calor del fuego a la ronda del mate.
Creemos que el cambio solo será posible mediante un trabajo de red. Que no es este el tiempo de grandes espíritus solitarios. Que el cambio hoy más que nunca precisa del esfuerzo de todos.
AST se propone el desafío de abrir un espacio nuevo dentro del marco económico actual, busca ser una célula productiva, pero al mismo tiempo estar hondamente comprometida con las necesidades más íntimas de la humanidad. Su objetivo es el cambio de conciencia a nivel global. Su estructura se inserta en el mundo del capital pero sus principios son el servicio, la experiencia íntima con la naturaleza y las comunidades holísticas, la apertura hacia las formas de conocimiento no tradicionales, el comercio justo, el trabajo en red y la profunda convicción en la fuerza de la vida.