Fuentes web
Entradas
Comentarios

Acción de Navidad

Este sábado 26 de Diciembre iremos con juguetes, golosinas y ganas de compartir a visitar tres hogares de niños en Tunuyán. Nos comunicamos esta semana con la persona que esta a cargo para preguntarles que necesitaban, y nos dijo que lo que más falta le hacía a los niños era afecto. Así que allá vamos, seguros, porque nos piden lo único que en verdad podemos dar.

Quizás nos acompañe Papa Noel, a quien tuve la suerte de conocer en persona (después de muchos intentos de búsqueda frustrados durante mi niñez) hace unos meses en la Villa Maristas.

Por supuesto que están todos invitados a sumarse, a compartir, a arrimarnos regalos o golosinas que quieran hacerles llegar a los niños. Partiremos, si todo sale bien, el sábado por la mañana.

Nos mantenemos comunicados por facebook, por cel o por aquí para ultimar detalles.

Que las acciones, que la experiencia, completen Anuestras palabras.

Que el amor, los ojos abiertos, el despertar de la conciencia, sean parte de nuestros días, de todos ellos.

Feliz Navidad

a


Palabras de Navidad

Las palabras muchas veces nos engañan. Hablar, entrar en el juego del sentido y la sintaxis, es exponerse al peligro de ir de las palabras a las cosas, de perderse en un mundo sin sentido, sin verdad. Pero aún así, la mayoría de las veces, es poco más lo que nos queda.

Solo a veces, en muy contadas ocasiones, se tiene la sensación infalible de que el trazo era el único posible, de que más allá o más acá de esa nota, de ese verso o de esa acción no hay nada. A veces se da el milagro, tenemos el privilegio, de hacer lo que se debe, lo único correcto entre lo infinito posible.

Un mensaje de navidad, en estos tiempos, corre el riesgo de ser nefasto. Hace unos días recibí las palabras de un amigo que quisiera compartir, al menos en parte con ustedes: “Nunca antes, como hoy, los seres humanos hemos tenido que lidiar con tamaña cantidad de agentes externos e internos a los cuales debemos adaptarnos para poder sobrevivir. El cuerpo de cualquier persona que habite una ciudad y respire, consume cantidades considerables de venenos varios, desechos de la civilización presentes en el aire. Consume alimentos transgenicos, conservantes químicos, elementos tóxicos presentes en la piel de frutos y vegetales fumigados… Bebe aguas que diluyen dia a dia dichos elementos, más los que la industria y las ciudades vuelcan en ella, plomo, metales pesados, cianuro… Aguas subterráneas que recogen las aguas ácidas que contienen la materia que día a día expulsan las chimeneas y los vehículos al cielo…. Pretendemos que todo esto, desaparecerá bajo la alfombra, mágicamente… una mente confundida como la nuestra no ve que desde el mas elemental átomo de hidrogeno a las sofisticadas asociaciones moleculares orgánicas, somos todos partes indivisibles de lo mismo, no hay forma de que algo escape a este ciclo vital. Mientras esto ocurre a diario, de las convenciones mundiales no sale una sola decisión relevante, los presidentes solucionan todo con retórica y obsecuencia a los capitanes de la industria…  son indicios claros de que el destino de la humanidad esta en manos y paradigmas equivocados, las consecuencias son catastróficas y nos atañen a todos. El corazón del hombre también se ha contaminado, esta enfermo; ver tantos horrores e injusticias, lo han puesto cínico e insensible, se ha adaptado a la permanente exposición a este caos, considera normales las desviaciones más aberrantes´´

El panorama es triste, pero no por eso deja de ser real. Sin embargo hay signos, coincidencias, ejemplos, que nos alientan a seguir, a buscar, a luchar. La Navidad suele ser tiempo de reflexión. Para el occidente cristiano se yergue la figura del Cristo, del amor incondicional, de la entrega. Pero hay otras, muchas otras, incontables, más cerca y más lejos, históricas, reales, presentes, enormes, pequeñas, y todas ellas hablan de lo mismo, en el fondo, sin importar cual sea la forma de su mensaje, el instrumento de su palabra, nos dan aliento, nos infunden valor, iluminan nuestras mentes: Buda, Ghandi, el Dalai Lama, John Lennon, Bob Marley, quien sea, sin importar nada de nada, que haya levantado el amor como bandera.

Continúo con las palabras de mi amigo: “El uso conciente de la tecnología y las fuentes de energía limpia, el cuidado y uso conciente de los recursos naturales, el establecimiento de la idea de hermandad de todos los hombres, no como utopía romántica, como estrategia de supervivencia, de evolución emocional e intelectual y por sobre todo, la re-educacion del espíritu humano en el seno de una cultura que surja de la conciencia del grave estado en que nos encontramos sumidos, podrían ser las herramientas adecuadas para lograr revertir este nefasto desorden antinatural. El enemigo invisible, camuflado e internacional ha dejado, no obstante un rastro visible; su punto débil, trata de impedir la unión de  las conciencias despiertas, sabe que su expansión en masa, acabaría irremediablemente con su tiranía basada en mantener y fomentar la ignorancia, en distraer las energías y la atención de los seres humanos a sombras proyectadas en la pantalla. ´´

Yo no dejo de moverme, de viajar, de ver de contar. Y a cada rato, día a día, encuentro personas, una tras otra, que caminan lentamente en la misma dirección. Me alienta saber que aunque pocos nos estamos encontrando, que vamos tendiendo la red y empezamos a saber que no estamos solos.

De regreso de la escuela de San José - Desierto de LAvalle 13/12/09

La idea es ir tejiendo la red, sin descanso, como arañitas. Cada uno su parte, no importa cual, mientras no perdamos de vista lo que siempre se ha perdido: la dirección y el conjunto.

En tiempos de crisis es preciso empezar con la construcción de las arcas, bajar de las montañas, salir de los monasterios. Tenemos que buscarnos, dar señales, vernos la cara.

“Mantenerse en los principios y vivir en la ciudad” me decía Pater Damianos en Agion Oros, en el monasterio, “precisa hoy el temple de un verdadero santo, el corazón de un guerrero”. Y por eso nosotros levantamos templos en el mercado.

El hogar de niños, el desierto, ha sido y es para mi el arca, el monasterio. El lugar donde se me hace patente, más que en ningún otro, la necesidad inexorable de mantener la dirección y el conjunto. Veo y muestro. Muestro y encuentro.

Kara llegó desde los Estados Unidos la semana pasada. Visitamos el hogar, fuimos a la Villa Maristas y conocimos el Desierto. Justo este sábado nos habían invitado de la Escuela de San José al acto de fin de año. Fue una experiencia hermosa como siempre, con sus gentes y sus historias. Nos volvimos al atardecer, con empanadas al horno de barro de por medio.

Kara además es profesora de lenguas para niños. La he visto desenvolverse en este ámbito y su maestría merece mis respetos. Así que como si la hubieran mandado, nos va a ayudar con clases de apoyo para la Cande y el Juampi, que se están preparando como nunca en inglés para rendir sus exámenes de ingreso a la escuela en febrero.

Cande y Juampi

Cande

Cande y Juampi son hermanos. Uno nunca termina de entender del todo el concepto/experiencia del ying y el yang, por usar un nombre entre tantos otros que podrían usarse. Hay cosas en el mundo cuya profundidad es tan vasta, que en verdad nunca terminan de aprenderse del todo. Siempre hay más, siempre hay sorpresa. Y no es raro que ocurra que cuando uno más creía entender, más se da cuenta de que no entendía nada.

A estos niños los conocí hace años en Brazos Abiertos. Ellos tienen una familia bien constituida, y concurren al hogar durante el día, a la guardería diurna, a las clases de apoyo escolar, a las actividades recreativas. Marcela, su madre, también trabaja en el hogar ayudando con las tareas cotidianas.

Cande es tímida, femenina, casi podría decirse que frágil (si es que tal adjetivo correspondiera de algún modo a la naturaleza femenina). Juampi por el contrario es todo un héroe de dibujitos animados. De hecho cuando lo conocí él era Spartacus, y yo, un maleante, mientras corríamos como locos por horas y horas, sábado tras sábado, saltando bancos y mesas en la Villa Maristas.

Mediante la fundación Paideia conseguimos dos medias becas para que estos niños entren desde el año que viene al colegio ICEI. El proyecto ya está en marcha, sin embargo su concreción dependerá de que los niños rindan satisfactoriamente sus exámenes de ingreso, principalmente el de inglés. Y esta es la tarea que ahora nos ocupa.

Cande y Juampi están fuertemente respaldados por su familia y el colegio ICEI ha puesto a nuestra disposición todos los medios posibles para lograr una buena integración entre los niños y sus futuros compañeros. Por estas razones, y por sus condiciones particulares, desde Paideia confiamos en que la respuesta será satisfactoria y que de la oportunidad se podrá sacar un gran provecho.

Lamento no tener fotos del Juampi en este momento, pero intentaré sacar algunas mañana en la Villa Maristas.

Cande y Romina

El Retamo

Si bien la Fundación Paideia tiene como objetivo principal otorgar becas de estudio con el fin de ayudar a las personas a ganar libertad sobre su futuro, cada tanto nos embarcamos en algún proyecto de distinta índole.

Por una u otra razón, siempre nos vemos vinculados con el desierto y sus comunidades huarpes. A veces por una decisión consciente, otras por lo que simplemente se llama casualidad (aunque rara vez se comprenda del todo las posibilidades del término), lo cierto es que nunca nos faltan ideas y proyectos.

Es interesante detenerse y observar como el mundo mismo nos propone. La respuesta suele estar mucho más cerca de lo que pensamos, y la senda, cuando se camina con los ojos abiertos, nunca se cierra, sino por el contrario, ella misma es la que nos lleva.

En esta oportunidad, y tal como cuenta mi querido amigo Fernando “desde la Fundación Paideia compramos en un remate un lote de 100 computadoras. Con técnicos que contratamos y la ayuda de la Dirección General de Escuelas, logramos armar 50 computadoras con sistema operativo Windows, Microsoft Office y distintos programas educativos, tales como Encarta y Atlas. Luego trabajamos en conjunto con los directores de 5 escuelas localizadas en el desierto de Lavalle, quienes con ocasión  del viaje del día del niño nos hicieron llegar los planes de instalación, y les armamos a cada una, una salita de cómputos, desde donde tendrán, además, acceso a Internet. Viajamos al desierto con un camión de la DGE que nos facilitó el transporte de las computadoras.”

Estos dos últimos meses no he podido dedicarle al Blog el tiempo que hubiera querido, el que la tarea merece. Durante Septiembre decidí dedicar mis energías a concluir una etapa de mi vida que ya no podía dilatar más. Luego durante octubre y principios de Noviembre me dediqué a viajar, ocupación noble si la hay, cuando se camina con los ojos abiertos, cuando se deja al mundo que nos muestre el camino.

Sin embargo durante este tiempo, si bien he faltado a mis tareas de reporteto, ninguna de las actividades se interrumpió, sino que aún más, cada una en su aspecto fue creciendo de manera ininterrumpida, gracias a todas las personas que ayudan y colaboran para que nada se detenga.

Durante octubre hicimos con los niños de Brazos Abiertos un campamento de cuatro días a Uspallata. Sinceramente lamento habérmelo perdido. Por su parte Romina, quien partició de la experienca, nos ha hecho llegar un pequeño texto y algunas fotos, que quisiera compartir con ustedes.

Historias en una Historia:

Cuando el destino te encuentra y lo acoges dando un paso mas en tu sendero por este mundo, sientes que flotas y la dicha se apodera de todo tu ser…

Un Miércoles como otro tantos, pero distinto a los demás, guiada por un llamado especial mi corazón me condujo esta vez al hogar, había llegado el momento. Allí estaban mis abrojitos (así los siento, pues se han abrojado a mi corazón para siempre), angelitos que cada Sábado me colman de tan sublime entrega, inocente, pura e incondicional.

Mi limitada humanidad encuentra acotadas respuestas, misteriosamente solo cuando desde  el corazón me atrevo a ver,  comienza  a develarse tan maravillosa paradoja… y es que recibo tanto, tan genuino Amor de quienes increíblemente no tienen mas que su ser… Respiro hondo… Atravieso la puerta e ingreso al hogar, recortada entre penumbras, descubro su silueta y un escalofrió recorre todo mi cuerpo, allí está, anciana, pequeña, sin sus ojos, abandonada a la suerte de Dios; parece vulnerable y sin embargo su celestial fortaleza te atraviesa profunda y certeramente.

Deseo permanecer a su lado, en silencio, solo observarla, descubrir los secretos de su don, pero una de sus colaboradoras le anuncia mi presencia.

Su rostro surcado por innumerables líneas, se enciende en una bella sonrisa.

Me siento a su lado, sabiendo que como toda Santa inmersa en su vocación el tiempo apremia. Afortunadamente me dedica unos minutos y acordamos detalles de un viaje sin retorno

Viajamos

Porque tenemos que ir tan lejos para estar aca (Alta Fidelidad)

Viajamos porque queremos encontrarnos a nosotros mismos

Nada esta afuera en verdad

y sin embargo afuera es en donde buscamos

 

La procesion

silenciosa

es hacia uno mismo

No hay otro destino por infinitos que sean nuestros caminos

 

El andar es lento y pausado, dificil

Los caminos interminables

Pero si el paso que hemos dado no se aparta de nuesro destino,

habremos encontrado algo que nos pertenece

 

Tal vez todas las fiestas sean la misma fiesta

Y los hombres dancen todos al compas de la misma musica

Pero habra entonces que estirar la mano y tocar

Abrir las puertas

Las ventanas

Ver a donde no se ve

Oir a donde no se oye

IMG_1820[1]

6255_1200007676554_1119394334_30624885_5587880_n

Agustín  pide palabras y éstas piden disculpas de antemano excusándose en su incapacidad de transmitir en breves líneas  tan largo viaje… Luego de recorrer el desierto la aridez la encuentro en el lenguaje incapaz de expresar el gran caudal de emociones que esa travesía  produjo en mí.  Valga la ironía! En el desierto uno sólo encuentra vida…

Fue un largo viaje el que llevamos a cabo. Adentrarse en los recovecos del alma  no requiere espacio ni tiempo determinado como condición sine quanon. Pero  a veces el destino juega sus cartas permitiendo que  lugar y  tiempo confluyan  brindando un  resultado  casi mágico…

Al dejar la ruta para emprender camino sobre guadales  un paisaje contradictorio nos acompañó en el andar. Seco, polvoroso, infinito, atemporal, matizado con nubes  blancas muy nítidas que espolvorean el azul del cielo, vientos cargados de vitalidad donde los pájaros dan muestras fehacientes de libertad. Una aridez  que parece reunir las condiciones para que broten del alma mil sensaciones…  Donde los atardeceres dejan a uno absorto frente a tan gran espectáculo. Es como si todos nuestros sentidos quedaran  mágicamente atraídos por la puesta de ese Sol que al comenzar su partida hace más fuerte su presencia coloreando el cielo de mil tonos rojizos, cobrizos y violáceos;  aquel Sol que tras finalizar  un día de labor se despide majestuosamente dejándonos con ganas de que al día siguiente regrese y nos vuelva a deleitar. Gran antesala del espectáculo que la noche nos viene a brindar a continuación con sus mil estrellas que uno siente alcanzar, con sus estrellas fugaces que sueños  y deseos nos vienen a recordar. ..

Y si el paisaje nos transporta a otra dimensión,  las sonrisas de los chicos nos inician en un viaje por el tiempo en el cual recobramos la niñez. Territorio donde la capacidad de asombro es infinita y las sonrisas son prueba irrefutable de la invalidez del “causa-efecto”; salvo que las causas sean infinitas y continuas…salvo que el efecto sea el que contiene dichas cualidades. Las sonrisas son constantes sin saber a ciencia cierta el motivo que las lleva a reproducirse, son contagiosas a tal punto que uno logra despojarse de las inquietudes y se rinde ante tan poderoso adversario. Armas que desarman con su tiro certero al alma…

Cada escuelita visitada fue una clase magistral de felicidad. Miradas transparentes llenas de amor, entusiasmo y esperanza conjugadas con ilusiones, fantasías y temores propios de la niñez. Abrazos y caricias sasonados con pegotes, juguete va, “muchas gracias” viene, beso fuerte en el cachete y un sacudón al corazón que estremece. Algún que otro grande dando vueltas por allí, con dolores  y  manos cansadas curtidas por la sequía, pero estoicos como el algarrobo con sus raíces henchidas de buena voluntad. Esos grandes que por  y para los chicos se transforman en grandiosos. Un afiche que colgaba en la pared de  una de las escuelitas me viene a la memoria y decía lo siguiente: “la educación es el vestido de gala para la fiesta de la vida”. Cierto orgullo uno experimenta al ver esos “sastres” en plena labor…

6255_1200009356596_1119394334_30624923_6720912_n

Amanece con frío ya que el sol apenas se asoma para  entibiar la mañana.  Desayuno calentito  y después a izar la bandera que custodia la entrada de la escuelita del Retamo. Cuatro chicos pasan al frente para acompañar su ascenso por el mástil hasta flamear en lo alto, los demás formamos filas para recitar su oración. Allí le encuentro  un nuevo sentido  al “símbolo de la unión y de la fuerza”… Será que la patria se siente distinta cuando uno recorre sus entrañas? Será que allí la simbología toma cuerpo y forma? No lo sé, pero al escuchar a chicos y grandes del Retamo junto a quienes los visitamos recitar al unísono la oración a la bandera  “la unión y la fuerza” me rozaron la piel. Tal vez fue el símbolo, tal vez en ese instante dejó de serlo y se hizo corpóreo…

Despedida y nuevo andar, tres clases más debemos tomar. Unas cuantas bocanadas más de ternura, inocencia, asombro y amor me dispongo a disfrutar.  La Josefa es la última escuela a visitar. Con la complicidad de guadales y motores  se retrasa la partida, razón por la cual me despido presenciando otro majestuoso atardecer.

Bien entrada la noche, ya en casa y a punto de dormir, esa niña que la añoranza trajo como compañera durante dos  largos días me recuerda  las palabras de Antoine de Saint- Exupery que lo sintetizan todo y por ello he de citar:

“… -El desierto es bello- agregó.

Es verdad. Siempre he amado el desierto. Puede uno sentarse sobre un médano de arena. No se ve nada. No se oye nada. Y sin embargo, algo resplandece en   el silencio…

-Lo que embellece al desierto-dijo el principito- es que esconde un pozo en cualquier parte…

…He aquí mi secreto. Es muy simple: no se ve bien sino con el corazón. Lo esencial es invisible a los ojos.

-Lo esencial es invisible a los ojos-repitió el principito, a fin de acordarse…”

Milagros Carzolari

Bajo este título compartiré los relatos que me han hecho llegar algunas de las personas con las que compartimos el viaje.  La consigna, como siempre, es hablar de lo que a uno le ha llegado al corazón, de la experiencia, de las vivencias Copio el relato que me hizo llegar Lucía de Cara, con cuyas manos cuento hace unos meses:

“Apenas salimos ya quería llegar conocerlos jugar con ellos, tenia mucha intriga. Cuando llegamos la pasé muy bien me atendieron de la mejor manera en cada una de las escuelitas… compartí momentos muy lindos. Todos querían jugar con nosotros preguntarte cosas saber. Lo que rescato mucho es cuando le entregábamos los juguetes las caritas una emoción, súper contentos y se iban directamente a estrenar sus juguetitos, me encanto poder ayudar con algo y sacarles una sonrisa. Me contaron experiencias de cada uno de ellos los que les gusta hacer los fui conociendo a casi todos chicos la verdad muy dados, cariñosos. Personitas imposibles de olvidar. =)

Trate de ayudarlos con algunos consejos cuando me preguntaban, la verdad que tenían muchas inquietudes y hasta aprendí mucho de ellos.

Lo que me gusto mucho que a cada uno de los que les preguntaba me comentaba que estaba muy cómodo en donde esta a pesar de extrañar a su familia pero sabían que ahí podían hacer algo más, estudiar, educarse, hacer amigos y desde allí dentro ayudar a su familia chicos la verdad muy concientes de la verdad que se vive.

Y otra cosa q me gusto muchísimo es la transparencia de cada uno de ellos, la confianza que depositaban en uno y es tan agradable poder decir más que nada sentir que estas ayudando con solo una sonrisa y escuchando, sentirte tan cómodo y ponerte en el lugar de ellos.

Gracias por todo agustin muy bien la pase sin palabras

Gracias al grupo vivencias.

simplemente gracias por esta oportunidad de conocer a los chicos de la valle

un beso grande luci”

5580_1179123048949_1554335307_466165_7850580_n

6255_1200044597477_1119394334_30625266_7064702_n

Una vez más estamos de vuelta. Una vez más traemos con nosotros tantas cosas.

Todo cambia. Cierto y a la vez hermoso es ver como la perspectiva constituye de formas tan diversas la realidad.

6255_1200008116565_1119394334_30624895_7558608_n

Busco los mismos lugares. Lugares comunes podría decir, pero solo íntimamente comunes. El mismo algarrobo, la misma caminata, los mismos abrazos, las mismas estrellas. Y miro, desde adentro, como todo se mueve a mi alrededor.

Hoy ya no corro ni juego tanto. Mi energía está más reposada. Salgo solo cuando es necesario, cuando la cacería se muestra propicia.

He aprendido a sanar desde el cuerpo. Se que la palabra sanar es un tanto pretensiosa. Pero hablo de lo que siento, hablo de la línea que crece en ambos sentidos, de la experiencia del servicio, del que se sana sanando. Las palabras han sido relegadas casi por completo al ámbito de lo abstracto. Elijo entonces el abrazo, la mano tendida, el cariño, la mirada. Y aprendo lo que el lenguaje difícilmente sea capaz de expresar.

Hay un abrazo entre todos que es el que siempre busco. Eli se llama esta niña. La primera vez sentí en ella una fuerza extraña, inusualmente poderosa. Luego me contó el maestro que cuando era bebe, fue operada de un tumor en el cerebro. Hoy se la ve sana, radiante, y no hay más rastros en ella de su enfermedad que la fuerza con que se aferra a la vida.

6255_1200046437523_1119394334_30625309_5412616_n

Entradas antiguas »