No es bueno detenerse en demasiados preámbulos. He sido enseñado en la sobriedad. Honraré mi afinidad con lo concreto.
Hace varios años que estoy comprometido con el servicio. Varios quiere decir desde una adolescencia temprana, de la que no guardo recuerdos definidos.
Aunque hoy no podría precisar qué fue lo que me movió a empezar con ello, hay sin embargo, algo que sí recuerdo vivamente. Cada vez que volvía de alguna de esas actividades, organizadas normalmente por el colegio o por instituciones relacionadas con él, sentía una felicidad inconmensurable.
La inefable gratitud de quien está haciendo algo que de algún modo, más o menos definido, conecta con lo más íntimo de su ser.
Con los años fui asumiendo el compromiso de una manera cada vez más y más personal. Un buen día me nombraron coordinador de actividades solidarias de la Fundación Vivencias Argentinas, institución que ha sido mi escuela en todas estas cosas.
Con Vivencias hicimos y seguimos haciendo muchas cosas. Hoy en día tengo varios proyectos más que de apoco iré dando a conocer, pero allí, en Vivencias, fue donde aprendí el altísimo retorno que tiene realizar actividades de servicio. Conocí muchas personas, muchos lugares. Comencé a conectarme con una red casi invisible, pero compuesta por miles de personas que quieren ayudar y por otros miles de personas que necesitan ser ayudadas. Tuve la gracia de presenciar personalmente el mágico instante de transmutación alquímica, en donde la persona que se acercaba con intenciones de dar y ayudar, terminaba siendo la que al fin del día, se llevaba el tesoro más importante de regreso a casa.
Allí fue donde vi por vez primera un lugar que reconocí como enteramente propio. Algo que no solo nacía de mi, sino que más todavía, me solicitaba poderosamente. Fue entonces cuando tomé como propio el desafío de facilitar esos espacios de intercambio. De transformarme en el nexo que comunicaba a los dos mundos, cualquiera fuera el nombre que tuviesen, cualquiera la palabra que los nombrara: el que tiene recursos y el que los necesita, el que brinda amor y el que recibe, el que ayuda y el ayudado. Así fue como descubrí una de las formulas más poderosas de transformación, y desde entonces, he intentado replicarla en todos los órdenes posibles: transformarse en la transformación.

En resumen, el objetivo del blog es ir mostrando de a poco las actividades en curso, los proyectos, los desafíos, los distintos canales abiertos. Lo que me mueve a seguir avanzando y a no bajar los brazos. Pero mostrarlas, no por un mero afán de publicidad, sino con la intención explícita de abrirlas a la participación.
hermoso lo que has logrado transmitir en esta página? blog? ni idea, lo bueno es que se aprecia lo que realmente ahcés por todos los chicos,
desde Chile. Lamentablemente trabajando
Maria Laura
Muchas gracias María Laura, la idea es ir de a poco mostrando todo lo que se hace, para ver si podemos entusiasmar a más personas a participar y de esta manera tener la posibilidad de proyectar cada vez más y más alto.
besos
a
Agustín:
He leído con gusto todo lo que hacen y quiero felicitarte, y alentarte efusivamente a seguir sumando.
Me extrañó sin embargo, no encontrar nunca la palabra ‘Dios’, ¿lo tienen presente? (Porque Él nunca se deja ganar en generosidad)
Te mando un fuerte abrazo
(Pito)
Pito,
Muchas gracias por tus comentarios, y demás está decir que en todas estas actividades hay siempre un espacio abierto para participar en la medida que quieras y puedas.
Te aliento a que sigas leyendo el Blog porque semana a semana se publicarán nuevas noticias.
Por último, es cierto que ni el blog ni las actividades que realizamos están enmarcadas en un contexto específicamente católico, sin embargo, no es difícil advertir que en todas aquellas ocasiones en que he sabido honrar la verdad, el camino y la vida, Dios ha estado presente, tanto en mis palabras, como en mis acciones.
Un abrazo,
Agustín
Por supuesto, podés contar siempre con mi apoyo. Sólo me refería a la necesidad (según mi criterio) de recordarles a los chicos que hay un Dios (no en un contexto católico, sino en cualquiera) para que no pierdan el sentido trascendente de la vida, que -evidentemente- se marca en tus acciones y en tu forma fe ser.
Otro abrazo y -de nuevo- felicitaciones
Estamos totalmente de acuerdo y aún más, si te parece, esa puede ser una excelente actividad para que nos ayudes a coordinar y que todavía no hemos contemplado.
un abrazo
a