
Twity, Mariana, Candela
Todos los sábados, desde las 11 de la mañana hasta las 6 de la tarde, dependiendo de cómo esté el tiempo, tenemos cita en el club Villa Maristas con los niños del hogar brazos abiertos.
Años atrás, cuando conocí por vez primera a Nydia Soto, le pedí que me dijera que era lo primero en que podíamos ayudarla. Me contó que en el hogar los niños estaban bien, que sus necesidades básicas, aunque con mucho esfuerzo, estaban cubiertas. Que tenían su ropa, su comida, su lugar para dormir… pero que de todas maneras había algo muy importante que les estaba faltando y que para ellos era muy difícil de coordinar: actividades recreativas durante los fines de semana.
Y es que por más evidente que suene (y aunque a veces nos cueste entenderlo desde nuestra perspectiva de adultos), los niños son niños. Y para ellos muchas veces una salida de fin de semana, un picnic, una caminata por el parque, tienen mucho más valor que un par de zapatillas nuevas o un guardapolvo para estrenar.
La vida esta hecha de estos pequeños momentos, y sin duda esto es lo que ellos perciben. Evidentemente que todo lo otro es necesario, que es el sustento que posibilita todo lo demás. Pero tener la vida solucionada desde el punto de vista material igualmente puede no significar nada, estar vacía de sentido, si faltan justamente estos momentos que Nydia nos pidió para sus niños.
En la Villa Maristas simplemente compartimos el día. Jugamos en los columpios, hacemos un partidito de futbol, charlamos mientras nos desafiamos a las cartas… solo nos dedicamos a pas
ar el tiempo en la compañía de personas que poco a poco se han ido ganando un lugar cada vez más importante en nuestras vidas.
La Twity, el Maxi, la Cholito, el Tuti… se han convertido para mi en una cita obligada de todos los sábados, a la que no faltaría ni por el más grande de los compromisos.
Este es especialmente un espacio abierto para compartirlo con todo aquel que quiera sumarse. No hace falta nada más que venir con muchas ganas de jugar, y estar dispuesto a recibir el amor incondicional de estos niños.

lindo peinado
Hola, te escribo porque me gustaria ayudar en el hogar. En la semana tengo muy poco tiempo pero me gustaria saber como podria hacer para unirme como voluntaria para ayudarlos los fines de semana.
Gracias!
Mica