“El Sabio siempre conoce
el modo de salvar las personas;
por eso par él no existen, hombres reprobables.”
Tao Te King, XXVII
Hay dos maneras de ver una carencia:
como algo que falta,
o como algo que debe ser llenado.
Si veo una carencia como “algo que debe ser llenado”
jamás veo un hombre reprobable
sino siempre una posibilidad
un camino
una misión.
Si veo una carencia como “algo que debe ser llenado”
veo un destino que debe ser realizado.
“Quien no ama la materia de que dispone,
yerra gravemente, por mucho que sepa.
Este es el gran secreto.”
Escribe más adelante el gran maestro Lao Tse,
todavía en el párrafo XXVII.
Paideia nació de un solo deseo: ayudar a que las personas construyan su libertad.
Paideia es una palabra griega que significa educación. El nivel en el que nos movemos es el más simple, el fundamental. Otorgamos becas de estudio a personas que desean aprender. Aprender para trabajar.
Para otorgar una beca solo requerimos dos cosas: deseo y talento. Deseo de moverse hacia adelante (como la vida), de caminar incansablemente hacia sí mismo. Talento de saber aprovechar una oportunidad, de saber honrar un compromiso.
Los límites los pone el becado. Mientras sostenga su deseo, mientras honre el compromiso, nosotros seguiremos haciendo lo posible para acompañarlo en su crecimiento.
El sábado pasado, mientras hablaba con Juan Cruz, escuché: un día te dejaremos de ayudar, porque un día vendrás jubiloso a decirnos que desde entonces podremos nosotros contar con tu ayuda.
Tres son las formas de contribuir con Paideia, tres las formas en que ayudamos a los becados: i) Beca económica; ii) Relación entre tutor y becado, iii) Asistencia profesional.
En un próximo post, desarrollaré estos tres temas con el objetivo de mostrar de qué manera se puede colaborar con este proyecto.
(No hay forma de que pueda insertar el video que quiero, así que por favor hagan click aquí)